lunes, 7 de abril de 2008

la balsita y el gorrión (si no se entiende... escribe tu la canción)

Uuuffff... día duro hoy... sabes cuando tienes las lagimas asomandose a tus ojos, dispuestas a salir en cualquier momento o lugar, cuando menos te lo esperas? Ayer noche se que se movieron cosas. Me alegro de haber podido decir alguna cosa buena sobre mi, aunque eso no repare el daño. Y se que no lo hará. Pero ayer, también, toda esa fortaleza que llevo manteniendo desde hace días, que me encanta, que me hace creceme y decidir sin temor, aquél saber que "si no lo hago yo no lo va a hacer nadie, así que por mis mismisimas lo hago"... tambien se esfumó. Quizás no esfumarse, pero la sensación es que desapareció durante un buen rato. Aunque algo dentro de mi dice que esta esperando y que en nada volverá a surgir. Porque quizás funciono mejor pensando que no tengo en donde apoyarme, más que en mi misma, asumiendo que no hay ninguna posibilidad de hacerlo en... otros, a nivel profundo.

Porque quizás cuando he estado a compañada, cuando he tenido balsa y remos y remero... he dejado que mi barca siguiese la corriente, y al verme en medio del mar, sin más herramientas para mantenerme a flote que mis brazos, he empezado a nadar... y Oh, Milagro!!! He decidido hacia dónde quiero remar(!). Y eso es lo que estoy haciendo ahora. Aunque ayer, el compartir mi día a día con quién me ha querido más que nadie, hizo que mis brazos quisieran abandonar la travesía y subir de nuevo a la barca.


Cómo se ven las cosas cuando las puedes escribir, soltar y vaciarte. Porque lo siguiente que quiero decir es que no lo he hecho. No he subido a la barca. Ni quiero. Sería demasiado fácil volver atrás y acurrucarme en las faldas de las que me han hechado (y con mucha razón), si es que me dejasen volver. Pero ahora que me han chutado del nido, y que he perdido la confianza de una luz ( de las que sé que no salen debajo de las piedras, ni crecen como las setas junto al camino), es hora de volar. Con fuerza, y alto. Porque al fin y al cabo, con quién voy a vivir el resto de mi vida es conmigo. Y es conmigo con quién quiero disfrutar de ella, haciendomela fácil, esto es ahora mismo, obligarme a crecer.

Y gracias, a ti, a mi, y a todos los que ponen las piedras del camino bajo mis pies, ayudandome a formar mi sendero, My Path with Heart.

Lorena

1 comentario:

Joan Miquel Viadé dijo...

"Porque al fin y al cabo, con quién voy a vivir el resto de mi vida es conmigo"...

Nunca más acurrucada... Eres la mejor.

TK.