miércoles, 23 de noviembre de 2011

Skins



Mi piel añora tantas cosas...

lunes, 14 de noviembre de 2011

So nice, Diana. So nice...


Debe hacer un año desde que entré en esta crisis de identidad que me acosa los días y aunque he dado algunas vueltas en esta rueda buscando la salida parece que no acabo de encontrarla. Se me agotan las fuerzas...

Me siento como un coche con demasiados años, que a días arranca y funciona, parece llevarte al lugar al que desear llegar pero a mitad de camino se estropea y te deja tirado. En esos momentos, debes llamar a la grua, retirarte al punto de inicio y volver a revisar todas las piezas del motor, a ver cual es la que esta vez está fallando.

Puede que sea simplemente el pánico del "no lo voy a conseguir" lo que bloquea mis circuitos, me hace perder fuelle y hace que prefiera retirarme a la cuneta antes que tomar una carretera que no conozco.

Perderme? Quizás es la cuestión que me aterra, pero a la vez intento evitar coger una salida que me haga arrepentirme de no haber seguido adelante.
Por eso hay días que me siento al volante, me pongo el cinturón, arranco el coche, miro a la carretera y... me quedo allí, inmóvil y asustada, creyendo que haciendo eso es como si ya hubiese emprendido el viaje. Hasta que, al caer la noche me doy cuenta de que sigo en el mismo sitio, parada, gastando gasolina y sin llegar a conocer las maravillas del paisaje que iba a encontrar durante el viaje.

Estoy cansada de dar tantas vueltas, de arrancar, de parar, de no acabar de funcionar, de creer que estoy llendo a algun lugar y en realidad no moverme...


martes, 8 de noviembre de 2011

Cuanto tiempo!

A ratos siento que estoy desconectada del resto. Y estos días en los que me siento más pesada que de costumbre, me encantaría sentirme algo más acompañada de los que conforman mi mundo.

Siempre me ha costado conectar con los demás. Quizás por miedo, quizás por desdén o por falta de costumbre. Se que la desconfianza ha intentado salvarme de la decepción, pero a estas alturas creo que me gustaría poderme sentir más segura cuando estoy rodeada de gente.
Suelo sentirme incómoda frente a los que no conozco e inconscientemente evito crear lazos demasiado fuertes con los que están a mi alrededor y a la vez, cuando creo encontrar a alguien con quién conecto suelo volcar un punto excesivo de mi energía en esa persona.

Supongo que será cuestión de ver que con cada persona hay como mínimo un punto en común y que es esta suma de puentes que nos conectan los que permiten que poco a poco la confianza se cree a base de compartir lo que nos une. Será cuestión de eso y de levantar más el teléfono.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Coger impulso

Como una mariposa que sueña con secar sus alas al sol, descanso en mi crisálide ambarina. Cierro los ojos y olvido al mundo que me rodea, dejando que los encuentros se proyecten como sombras difusas en la pared de mi habitación.

Un sutil silencio sin fuerzas me envuelve. Pero no hay emoción que perturbe la estática calma de la escogida ausencia y paladeo la sensación de que un cambio se gesta en el interior.

Pienso en tus palabras, en el momento previo al de alzar el vuelo. Allí me encuentro yo, en el vacío que inicia el tiempo, disfrutando, sin romper este momento.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Dia 2


Avui, després de molt de temps, no he sentit un "jo també t'estimo" abans de penjar el telèfon. Hi ha hagut un silenci i cap adéu més enllà que el que marca la cordialitat. I el cop de puny ha estat prou important, va ser tan important, que he decidit dir prou a les coses que no ho son.

No hi ha llàgrimes, ni ganes de gemegar i queixar-me. Replego veloçment les noses que m'han portat aquí i amb un pas diferent segueixo sense aturar-me a observar les pedres que temps enrrere m'havia parat a admirar. No vull mirar enrere, ni ara temo el que tinc davant. I ho sento, sento que hagi estat per aquest gest i no per tantes de les altres hores que has invertit en mi. Ara potser no puc, però sé que podré retornar-te l'esforç, igual que el que has fet per que jo pugui tenir ales.

Gràcies, de debò. No hi ha sarcasme, ni un to especial amb el que acompanyar el reconeixement per la teva ajuda. Gràcies per no deixar-me traspassar cap límit més. Gràcies per regalar-me unes ultimes paraules sàvies. Gràcies per confiar en qui sóc i no deixar-me ser ningú més que aquesta.

Gràcies, per que l'absència del teu t'estimo, m'ha explicat quant ho fas.