lunes, 31 de enero de 2011

Les enfants sennuient le dimanche



Algo de humor para empezar la semana! Quien tuviese tiempo para aburrirse así... Toooodos los días!!!



jijijijiji! *^_^*

viernes, 28 de enero de 2011

Petits plaers que acaricien els dies...


Me dejaré caer despacito desde el sofá al suelo. Cuando aterrice sentada sobre la alfombra, me haré un obillo frente a la estufa y quizás me quede dormida. No necesito mucho más.

En días de empollonismo extremo, uno aprende a valorar las pequeñas cosas que existen fuera de la biblioteca. Esos instantes en los que no estás submergido en alguna nueva teoría de la personalidad y las enfermedades mentales, en los que no necesitas recordar las partes del hígado, cada pequeño instante de paz es un regalo inmenso.

Así pues, me deleitaré de la calma existente en el calor de mi estufa, en la comodidad de mi alfombra, en el silencio de la casa. Y me repetiré bajito "tranquila bonita, ya queda poquito".

martes, 25 de enero de 2011

Como cambian las cosas...


Recuerdo cómo, cuando tenía 15 años, le decía con vehemencia a mi madre aquello de que "tenía novio", "mi novio esto" "mi novio aquello", refiriéndome a aquél chico de clase con el que simplemente nos cogíamos la mano por la calle, nos dábamos algún besito inocente y tomábamos una coca-cola en algún centro comercial los sábados por la tarde. Eso sí, a las diez en casa.
Mi madre, para quitarle hierro al asunto y mantener mi candidez, me decía, "no es tu novio, es simplemente tu amiguito". ¡Aquello me enervaba de tal manera! Como podía decir que era simplemente un amiguito? ¡¡Llevábamos viéndonos dos semanas!!




Ahora, pasados los años, cuando se entera de que me estoy viendo con algún chico (por que encuentra alguna camisa masculina por mi habitación, o ve que no paso muchas noches en casa), viene con aquello de que "a ver cuando le presento a mi novio", "que no le cuento nada de mi novio", "que cómo es mi novio"... En esos momentos, me la quedo mirando un buen rato, le sonrío, y socarronamente le digo : "Mamá, no tengo novio, él es simplemente, un amiguito..."



lunes, 24 de enero de 2011

No title...


Cansada, aburrida y malhumorada...

Por qué no puede ser todo más fácil? Me quedo atrapada entre los libros, mis pensamientos y lo que sucede a mi alrededor. Por qué no empezamos a ser más sinceros? Me pierdo en discursos pronunciados al aire. Por qué las victorias deben ganarse alzandose sobre el cuerpo del enemigo? Me agobian las solicitudes de atención cuando no estoy para escuchar a nadie. Por qué buscar aventuras por el mundo cuando es momento de encerrarse bajo la tierra? Me dices que estoy triste, y cierto es, tanto como que no tengo ganas de derramar una lágrima. Por qué, si yo solo quiero que me quieran? Me concentro en el silencio del mar, enclaustrada entre historia. Por qué simplemente no puedo gritar, enfadarme con todos, deciros que sois malos y yo buena y que no me entendéis y marcharme y sonreir? Me imagino bailando al son de una balada de las que sanan todas las heridas. Y dejar de llenar mi cabeza de porqués...

sábado, 22 de enero de 2011

All you need is... freedom


Diría que necesito unos vinitos... Diría, que necesito subirme a unos tacones, ponerme un vestido corto, corto, pintarme los ojos de un negro matador y los labios de un rojo oscuro... Necesito irme de fiesta...

Necesito hecharme unas risas sin pensar en la hora a la que debería irme a dormir. Mi cuerpo pide destrozar un par de noches de Plástico, Razz y Apolo. Pide descansar en las horas diurnas para revivir tras la puesta de sol.

Pero creo que hasta dentro de unos días tendré que seguir a jerseys anchos, bambas , moños despeinados y con mis gafapasta puestas, que son las que me ayudan a ver la vida de color de rosa.


Resistiré. Sobreviviré. Si no, buscadme en unas semanas, quizás me encontréis empapada de noche y risas y fiesta.

domingo, 16 de enero de 2011

Podría decir que estoy enamorada


Creo que empezó a gustarme hace un tiempo, pero es ahora cuando me doy cuenta de que estoy enamorada de todo su ser.

Las primeras veces que nos vimos no le di importancia en exceso. Parece una más entre las muchas personas que rondan por Barcelona, pero supongo que me atrayó esa manera de posar sus ojos en cada transeunte con el que se cruza, intentando desenmarañar algún secretro oculto. Por supuesto, también me miró a mi, y rápidamente bajé la mirada. Supongo que sentí como sus ojos penetrantes miraban algo más alla de mi rostro. Me asusté un poco, pero me gustó.

Nos fuimos viendo, y aunque siempre sonreíamos a la vez, sentía que había algo profundo que nos separaba. No acababa de entender sus miedos, sus llantos sin sentido o esa capacidad que tiene de imaginar mundos pequeñitos y grandes a su alrededor. A veces me enfadaban sus ganas de ser mejor cada día. Otras veces, me sentía turbada por sentir su vulnerabilidad tan cerca de mí. Sé que yo también soy díficil. Pero se me olvidaba a menudo y muchas veces no entendía mis acciones, y yo no entendía qué no entendía, y nos enfadábamos.

Supongo que por eso nos dimos tiempo y espacio. Un tiempo para observar que sentimos mutuamente, un espacio para perdonar nuestros errores y corregirlos. Creo que fue en ese tiempo en que me di cuenta de cuanto me gustaba. Estaba siempre ahí, aunque no nos viesemos, llenando cada espacio por el que pasaba. Aprendí durante nuestro receso mutuo que lo importante no es intentar cambiar a la otra persona, si no cambiar nosotros lo que sabemos que es nuestra responsabilidad. Yo cambié mucho...

Después de nuestro descanso, hace poco, nos volvimos a encontrar. Quizás por casualidad, quizás nos esperabamos. Me volvió a mirar a los ojos como la primera vez. Pero esta ocasión no bajé la mirada, si no que la sostuve y le sonreí. Sonreímos. Y esta vez sentí que nos unían más cosas de las que nos separaban. Creo que nos dimos cuenta de cuanto nos queremos. De cuanto nos apreciamos y nos importamos. De cuanto bien nos hizo darnos tiempo y espacio, y ahora volvernos a reencontrar.

Ahora me doy cuenta de que estoy enamorada de su vulnerabilidad y de su fuerza, de que sus llantos y miedos ya no me asustan, de que compartimos universos propios, aunque los demás no los puedan ver. Amo su mirada y su sonrisa, su cuerpo y su serenidad (aunque a veces también pierda sus nervios). Amo todo en ella. Cada vez que la veo devolverme la sonrisa al otro lado del espejo, me doy cuenta de cuanto la amo.




Me doy cuenta, al mirarme a los ojos, de cuanto me amo.

sábado, 15 de enero de 2011

y al meterme en la cama pienso en colores que solo existen en el espacio entre estar dormido o despierto


De 10 a 10, a veces hasta las 11 o las 12 en la biblioteca. Como una buena chica que va a ser una buena doctora. Para poder hacer "sana, sana culito de rana" y que los malitos se curen a amor y besos. Por primera vez sin despistarme, sin olvidar mi objetivo, sin llorar en exceso. Y aprendiendo a sonreír mientras aprendo a conocer el cuerpo.


miércoles, 12 de enero de 2011

silencio, ruido, sueño y sueños


Me siento como pez sacado del agua unos instantes y devuelto ala pecera después. No puedo respirar.

El médico dice que lo que sucede es que el corazón está asustado, que quiere huír o esconderse más adentro de mi pecho. Yo le pido cariñosamente que por favor descanse un poco, y lo acaricio al ponerlo sobre mis rodillas. Que mis sueños no se escurrirán por mucho que tema, que en este óceano que tenemos delante, también tenemos que aprender a respirar instantes fuera del agua.

Así, a palabras dulces se calma y bombea esa sangre por todo mi cuerpo fuerte y necesitado de lluvias de besos. No me preocupa nada más que que el sueño consolide los caminos que en mi mente construyen los conceptos que reaprendo en mi estado de conciencia.

Y al caer el sol y levantarse la noche, me escurro al suelo del salón, mientras der Franziskaner apaga mi sed y me relajo por un rato, recupero el aliento y lleno los pulmones de humo gris. Estoy cansada y aun me queda tanto por nadar... La cama vacía me espera, y creo que es la primera vez, en mucho tiempo, que me doy cuenta de ese espacio que ahora queda...


Soñaré que soy un pez que no se ahoga, soñaré que mi corazón sonríe y se lanza a alcanzar mis sueños. Esta noche estre las sábanas ligeras de presencias soñaré que no hay espacios por llenar, que me siento plena, soñaré, soñaré, que en mi nuevo mar, nadar no pesa.

sábado, 8 de enero de 2011

La ciudad del amor no es Barcelona.


Me encantaría estar el Ljubljana ahora. Paseando por sus calles adoquinadas llenas de nieve, o sentada en alguno de los bancos que se encuentran fuera de esos bares pequeñitos que tienen en cada esquina. Tomar chocolate caliente acompañado de un vaso de agua, tapada con una manta mientras observo al Ljubljanica pasar. Cruzar sus puentes custodiados por dragones, sentir el frío en la cara mientras escucho a sus gentes eslovenas pronunciar palabras que no entiendo pero impresionan por su sonoridad. Y al final, descansar a los pies de Prešeren.

Pero no va a ser así, al menos hasta dentro de un tiempo...

De momento seguiré aquí, en Barcelona. Paseando por sus calles menos frías pero húmedas, sentándome en alguno de los cafés en los que ya no se puede fumar, tomando chocolate caliente mientras veo a la gente pasar hablando en idiomas que perfectamente entiendo. Seguiré cruzando sus avenidas frente al tráfico detenido, sintiendo el frío de camino a la biblioteca, dónde seguramente no podré descansar.




jueves, 6 de enero de 2011

Nit de Reis


Nit de Reis. La meva preferida de l'any! La més màgica, plena d'il·lusions, esperances, somriures i regals!

Quan era petita, posant les sabates sota el gegantí arbre de Nadal, carregat de boles brillants, llumetes i xocolatines, posar la llet pels camells i el vi pels Reis i després anar a dormir amb un somriure del mateix tamany que l'arbre. Em ficava al llit i vigilava el cel intentant
descobrir alguna llum especial, que m'indiqués que els Reis eren a prop i abans de tancar els ulls i intentar relaxar-me (estava tan emocionada!) per dormir, una ultima oració. Per recordar ses Majestats que havia estat bona durant tot l'any, per demanar que tots els nens poguessin rebre els regals que havien demanat i per a que a demés, ens portessin salut, amor, amistat i coses bones per a la resta de l'any.

Recordo que la nit sem feia eterna, i que m'obligava a tencar els ulls fort i a respirar calmadament mentre em repetia "Quan abans t'adormis, abans serà demà. Quan abans t'adormis, abans serà demà." fins que el mantra em deixava al País del Somnis, on tot és possible, i on encara cada nit passo les hores fins que torna a sortir el sol.

I el matí seguent... Quina bogeria! Aixecar-me ben d'hora, anar de puntetes fins al menjador i en soledat observar tots aquells regals que ens esperaven. Crec que aquest era el moment que més m'agradava. Acariciar cada paquet en silenci, intentant esbrinar que hi devia haver sota el paper de colors i imaginar l'escena que tindria lloc poc després, quan tots fossim allà rient, fent-nos abraçades i dessitjant-nos un molt bon día. I després...còrrer a l'habitació dels meus germans i xisclar "que han vingut els Reis!", despertar als pares i un cop tots al menjador començar a obrir els nostres regals...

Ara que he crescut un xic, la nit segueix sent igual de màgica.

Ens ajuntem amb els amics pel centre, preparem la nit fent un vinet o una cervesa i quan ens hem desitjat un any fantàstic, ens hem donat suport, hem rigut de la vida i ens hem empapat de la magia de la nit, ens encaminem al punt seguent.

Escrivim la carta als Reis sobre fulls preciosos, i aquest cop deixem de demanar joguines, per desitjar que ens portin un nou any ple d'alegríes. A les 12 cremem les cartes a la marmita que ens espera, mentre recitem el conjur màgic de la nit, sabent que el fum eleva les nostres peticions a les oïdes del Reis d'Orient, i que la resposta ja està en camí. Molts petons i abraçades, somriures complices i molt d'amor en aquesta nit tan especial.

Per arrodonir la vetllada, paradetes de Gran Vía ben agafadets, xiuxiuejant regals que ens faria gràcia rebre, fent bromes sobre els gustos dels companys, en definitiva, estrenyent els llaços que ens uneixen i fent-los cada cop més forts. Quina alegria!

I per acabar, ens asseiem a menjar xurros plens de sucre amb xocolata bullint, tacant-nos els uns als altres, sense parar de riure i gaudir fins que les bosses i gots queden buides de menjar i estem llestos per anar a dormir, que els Reis aviat seran aquí.