¿Quién soy? me preguntaba estos dias, luchando con el fantasma de una imagen ilusoria de mi misma, y con una imagen distorsionada de la realidad. Esa afrenta me estaba volviendo loca... pero entre el ruido de las imágenes, los acontecimientos, cuando creí que no podría salir del dolor que produce ver que tu mentira se desace... respiré hondo y salté al vacío.
¿Quién ha dicho que tenemos que saber definir exactamente quienes somos? me pregunté frente al espejo... y empezó a aflojarse la presión en el pecho. Recordé el "Conócete a ti mismo" de Sócrates, y ve di cuenta lo poco que sabia de mi. Sí podía dar una inexacta y distorsionada definición de mi, pero la verdad es que conocerme, me conozco más bien poco... Y así cayó la máscara y se hizo añicos el espejo...
Ahora, me doy cuenta de que frente a mi tengo un lienzo en blanco, preparado para se pintado con un rostro mucho mas sincero, el que refleja la verdadera naturaleza conocida de una. me doy cuenta, agradecida, que no saber quién soy me permite descubrirlo. Sin máscara ni una definición exacta de mi persona, puedo simplemente ver a cada paso quien soy, y entonces saborear sinceramente la imagen que surje con cada movimiento. Eso será mucho más sincero, gratificante y auténtico que sostener una visión construida pero no experimentada realmente.
En esta oportunidad cojeré los pinceles con delicadeza, sin prisa pero sin pausa, extenderé todos los colores en la paleta, y dejaré que la música de los acontecimientos guien mis trazos.
Tengo ganas de descubrir quien soy. Eso sí es algo que ahora se de mí.
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