jueves, 27 de marzo de 2008

luz, sombras... y agua

si internet no me hubiese fallado hace dos días, este hubiese sido el post:


mmmm.... La 22.27 del 25 de marzo. Aún llevo la chaqueta puesta.. y eso que hace un rato que he vuelto del gimnasio. No sé, últimamente hace frío a mi alrededor, eso o es que entre el tute del "bosu", que estoy cansada y que se me ha olvidado poner la estufa estoy destemplá... Aix... Volvemos a la vida diaria, se han acabado las vacaciones de semana santa, (cosa que agradezco sobremanera) y los pacientes que se han hecho algo durante las fiestas desfilan por la sala de rayos de la clínica. Que si un pie torcido esquiando, que si los paseos en bici me han pasado factura, que si tengo que hacerme una ortopanto a las 9 de la mañana... en fin, normal. Yo, contenta con mis jefes, que son muy majos y me tratan muy bien. Sigo haciendo alguna pifia... pero, oye, que solo llevo cuatro días (literalmente hablando).


Sobre lo demás... Digamos que mi mente es una maraña de ideas claras de las que huyo, dolor, frustración y un regustillo a ganas de seguir viviendo. Estos días me he enganchado al mister. Se que quizás no era la solución, pero es que no he querido pensar, he querido tener las emociones entumecidas un poco más, verte solo en los sueños en los que me enseñas que es lo que he escogido.

Pero, sabes, la pena es como el agua... por más que levantes muros para que no pase, por mucho que intentes contenerla, o encerrarla, su fuerza, poco a poco pero inexorablemente va desgastando la cárcel que la encierra, hasta que, un día, sin darte cuenta, la primera grieta aparece....y te rompes por dentro. Porque la pena sale por ese huequito abierto, al principio poco a poco, a gotitas. Y sientes un dolor que te hace saber que ya no valen los diques, porque la pena al final, siempre sale.

Las punzadas van en aumento a medida que asumes que no puedes luchar contra su fuerza, que va a ir surgiendo, hasta que ya no quede más. El truco, según voces sabias, es dejarlo pasar a través de ti. Sentirlo; el dolor, la ausencia, la soledad, el miedo a lo que ha de venir, la falta de contacto real con el mundo... y cuando ya lo has sentido, cuando ha llenado cada poro de tu piel y te ha vaciado, cuando has muerto en esa pena que crees que no va a pasar, entonces, saludas a tu dolor, le das las gracias, y lo dejas pasar. Porque, al igual que el agua, esa tristeza te golpea con toda su fuerza, pro también te limpia, y lo que es más importante, no hay que ser el hogar de la pena, porque como la esencia que calma nuestra sed, cuando ésta se estanca, se convierte en un veneno que todo corrompe.

Así pues, en proceso estamos. Hoy he sentido la primera grieta, y se que quizás lleguen más y que probablemente el río brotará. Pero dejándolo fluir es la única manera en que puede marcharse. De mientras, en la otra orilla pienso empezar a construir mi nueva morada, mi nuevo día. Quizás la construya en la montaña, donde se encuentra la puerta que te lleva al otro lugar, donde moran las almas verdaderas y vive la luz. Desde donde ver el mundo, jugar y aprender, vivir en el mí y en el mundo.


Gracias, a ti, que tanto me enseñas aunque ya no estés cerca.

domingo, 16 de marzo de 2008

Hoy

Un día extraño hoy. Empiezo a escribir a las 00.50 del 16 de marzo de 2008. Fernando ha venido a dormir, bueno... a pasar la noche. Ayer en realidad fue cuando vino. Yo no sé porque le he dejado entrar en mi vida.
No se muy bien como van a ir las cosas, y de alguna manera, al hacer esto (escribir sin mirar muy bien que es lo que pongo, solo vomitando la info) intento aclarar mi cabeza, mi vida. Tengo 20 años. Soy joven, creo, aunque a veces tengo la sensación de no saber muy bien si ya soy mayor para ciertas cosas o demasiado joven para otras. Todo está descompensado.
Siento parecer "totalitarista", por que aunque no sea así, en mis delirios de...tristeza? extrañeza? tooooodo parece terrible. Aunque no es verdad. Acabo de empezar prácticas, y quiero se médico. Llegaré? Seguro.


Ahora, como he dicho antes, es hora de recomponerse. De recojer pedacitos de lo que forma mi vida y volverme a montar. Porque tu te has ido, porque él se ha ido. Y yo que lo creía tan imprescindible para mi, y yo que lo he echado a patadas de mi vida. Que extraña soy.... Y a la vez, meto a quien no me acaba de aportar chispa, no... bueno, en realidad solo somos amigos, pero, sabemos que hay algo más, por mucho que nos digamos que " solo queremos ser amigos, colegas, guay.". No sé.... ojalá puediese mirarme desde un agujerito, ver que es lo que estoy haciendo, poder tener la perspectiva de como esta llendo todo y hacia donde voy.

Bueno, quizás mañana las cosas estén más claras. De momento, sé que quiero ser más yo. Poder hacer valer mis decisiones, no ante los demás si no ante mi misma. Éste es mi deseo de hoy. Espero verlo cumplido pronto.

Buenas noches, y gracias, a ti y al mundo.

sábado, 1 de marzo de 2008

La sabia oruguita, sin saberlo....

La oruguita no tiene miedo a volar, aunque no sepa como lo hará cree ya en que sus alas la elevarán más allá de ls flores.
Como sabe quién es si nadie se lo dice? Porque no piensa en qué color tendrá cuando despierte del sueño envuelto en seda?
Sólo se afana en hilar su lecho de transformación. En alimentar su espíritu para que mute y se muestre tal y como es en verdad



Aix... oruguita, cuanto me tienes que enseñar...

miércoles, 11 de abril de 2007

Plegaria con sabor a nuevos tiempos


Que mi camino se encuentre iluminado
y la negrura no enturbie el corazón.
discernimiento al escoger entre los frutos,
decision para subir otro escalón.

Vivir el presente hacia el futuro
guardar el pasado en el arcón,
trabajar por el cambio de conciencia,
dibujar en el aire una canción...

Una cancion, en el aire, siempre, una canción.

Ya no quiero vivir con los temores,
que prefiero entregarme a la ilusión.
Y lo que creo, defenderlo con firmeza,
sin historias que me abulten el colchón

Y si un día me siento transformada
y decido reorientar la dirección,
tomare un nuevo rumbo sin prejuicios
porque en el cambio esta la evolución

Evolucion, en el cambio esta la evolución...
Amén.

Gracias Chambao



miércoles, 21 de marzo de 2007

Recuerdos recordados

Hoy, después de tanto tiempo pensé en ti.

Recordé la primera vez que te vi, llevaba puesto un jersey azul, y unos vaqueros. Me hice una coleta, algo raro en mí. Era un día especial, pero no hubo ni rosa, ni libro.
Hoy recordé también la primera vez que subí a tu piso, tu pequeño rincón, testigo de lo que fue nuestro.
Recordé la primera vez que fui a cenar contigo, el lugar, lo que cenamos, las llamadas inoportunas, y tu sonrisa.
Después de tanto tiempo, hoy recordé la primera vez que sentí tu cuerpo sobre el mío, los dos bajo la manta azul de tu habitación.
Recordé también la primera vez que oí hablar de ella, de la pelirroja sin rostro, perfecta, y el dolor de tus palabras sobre mi.
Recordé hoy la primera vez que me presentaste a tus padres, y el gran espejo de su salón, y las palmeras de tu cuarto.
Hoy recordé la primera vez que pasé horas esperando una llamada, sola en tu rincón, apenada.
Hoy recordé el viaje a París, y el briosche con pasas, los cuadros de Matisse y las ruedas del metro.
Recordé la primera vez que me alzaste la voz, me llamaste lenta mientras me vestía ante la estufa en el salón.
Hoy recordé la primera vez que pensé en huir de ti, aunque entonces no supe cómo.


Tanto recordar ha hecho casi brotar mis lágrimas.Gracias al tiempo, que es sabio y lo cura todo, he mirado a mi alrededor, he visto mi vida actual y con nuevas fuerzas he vuelto a recordar.


He recordado la última vez que me hiciste sentir menos, que me marché sin ti a cenar con mis amigos .
Hoy he recordado la última vez que mentí sobre mi edad, pues me sentí orgullosa de quién era.
Hoy he recordado la última vez que te esperé despierta, y la primera vez que me fui a dormir sin preocuparme de que volvieras.
He recordado la última vez que lloré por ti, y cómo sequé mis lágrimas y seguí caminando con la cabeza alta.
Hoy he recordado la última vez que tocaste mi cuerpo y fingí que me gustaba.
Hoy, la última vez que intenté reír una de tus bromas sin gracia, y como se notó que no me gustaba.
También he recordado la última vez que cené contigo, en silencio, con tensión, el abismo... Aixxx, que gran última vez…


Hoy recuerdo la última vez que pensé en huir, y lo hice.
Porque hoy recuerdo la última vez que te vi.

Recuerdo la última vez que cerré la puerta tras de mí, con lo poco que quise quedarme, con falda blanca y top chocolate, sintiéndome victoriosa.


Lo mejor de haberlo recordado, es que por primera vez, lo he hecho con una sonrisa.

miércoles, 31 de enero de 2007

... Abrí mis alas y volé

Sentada en el final del mundo miré al vació y lloré, por no saber que me esperaba al otro lado del salto. Durante tiempo estuve meditando si esta era la mejor solución, porque para ciertas enfermedades no hay cura.

Y me preparé para la pirueta final, aquella que nos hace desaparecer del mundo. Sentí el palpitar de mi corazón en todo el cuerpo, y la respiración acelerada llenando de oxígeno mis músculos, preparados para volar por última vez.

Me había resignado hacía ya tiempo… tanto, que no supe recordar el momento en que crucé la línea y perdí la esperanza de alcanzar lo que deseaba.

Dí unos pasos hacia atrás, para que al abandonar el suelo pudiese sentir el aire dentro de cada poro de mi piel antes de abandonar la creación. Dudé, pero un último susurro que no sé de dónde salió me dijo:

- Tu puedes, hazlo!.

Salté. Y el aire entro en mis poros, y el miedo se fue, y cuando me di cuenta de que estaba cayendo a la nada sonreí, porque supe que no hay final, que todo es eterno...


Y por fin, desperté de mi sueño.

sábado, 20 de enero de 2007

Soledad

Unos días de soledad, sin compañía. Y me doy cuenta de que cuantas veces mis fantasmas vienen a saludarme desde las esquinas de la casa.
A veces, cuando estás rodeado de gente, pierdes la conciencia de ti, de lo que sientes,
de lo que sueñas... pero estando contigo mismo tu eres lo único que puedes observar, cuestionar, descubrir.
Al principio es complicado no oír la voz de nadie a tu alrededor durante todo el día, o saber que en casa no te esperan para cenar, porque o cocinas tu, o ayunas. En esos momentos, prefieres poner la radio, solo para que el ruido de fondo te haga olvidar el que sale de tu cabeza. Pero lo más bonito, es que poco a poco te vas dando cuenta de que no es tan peligroso descubrir lo que no sabes de ti mismo. Lo más probable es empezar a observar como actúas, como piensas, que es lo que te falta o te sobra y eso conlleva normalmente el juzgarse y criticarse. Cuando pasa el tiempo (y si sobrevives) un día, te das cuenta de que ya no crees que tengas tantos defectos, aunque eres consciente de tus tics y manías también lo eres de aquellas cosas que te hacen especial.
Y esa es la gran magia de la soledad.
Por cierto, hoy por el pasillo he descubierto una virtud, y me ha dicho que los fantasmas se están yendo.