lunes, 16 de enero de 2012

Confiar

Comentan que el pelo me queda genial, que mis ojos verdes se ven mucho más enmarcados en este tono fuego. Nos reímos y añaden que en realidad, haga lo que haga con mi pelo me va a quedar genial. Yo asiento, agradezco, pero en el fondo no los creo.

Más allá, un buen amigo alaba mi voz después de oirme cantar algo de Melody Gardot mientras preparo algo de picar en la cocina. Le entono en coña un poco de "Someone Like You" de Adele, y aunque me propone grabar la pieza en su estudio de música, pienso que simplemente se está riendo de mi, que quién va a querer oirme lanzando cuatro notas al aire...

Para mis amigas soy la que experimenta, tiene un estilo especial, sabe captar las tendencias y aplicarlar. Me felicitan siempre que les muestro alguna prenda que he desteñido, transformado y reconvertido. Me piden que les haga piezas para ellas... Pero yo evito comprometerme, creo que en realidad piensan que soy una fracadasa que no tiene para comprar lo último en las tiendas y se lo tiene que fabricar...

Fuera de mi círculo más íntimo me han dicho que soy una buena profesional en mi trabajo, que se escuchar y acompañar a los que sufren... que seré una buena médico... Pero en esos momentos, como en todos los demás, creo que no es cierto, sonrío nerviosa e intento huír de los cumplidos sinceros.

Repasando todos estos momentos me doy cuenta de la imagen que tengo de mi, distorsionada y pequeña, empañada y borrosa... Me miro y no veo esa luz que dicen que desprendo, no encuentro la alegría que despierto en los demás, no encuentro todo eso bueno que me dicen que tengo...

Y entonces pienso en K, quién me dijo una vez "Si hubieses tenido una infancia normal, si te hubiesen querido un poco más, si te hubiesen dicho lo mucho que vales, ahora estarías allí dónde quisieras, siendo la mejor. Porque lo eres. Tienes mucho que ofrecer".

Puedo decir que desde ese día confío un poco más en mi y en el feed back positivo que cada ía recibo de los demás. Estoy trabajando cada día para que mis temores se desvanezcan y crezcan mi fuerza, mis ganas, y la imagen de mi misma se haga clara y real. Estoy cerca de encontrar mi voz y sé que en cuanto lo haga, nada podrá pararme.


Muchas gracias.



PD: por aquello de las casualidades, acabando de escribir el post ha empezado a sonar en el reproductor "In my eyes" de Milk inc. La vida, que como siempre es muy graciosa... http://www.youtube.com/watch?v=EPIuYd78rT8

sábado, 17 de diciembre de 2011

Soldier of Love

De vegades em pregunto com es que podem ser tan complexes. Que allò que creiem que ens fa més il·lusió és el que més ens aterra. No és il·lògic fugir del que somiem, no voler aconseguir el que desitgem?

A les portes de fer un pas cap endavant i apropar-me una mica més a la meta, el cos em demana que tiri cap enrere, i em pregunto si seguir és el que realment vull, per que no té sentit no lluitar pel que crec que és important per a mi.

Es esgotador sentir-se confosa. Els pensaments es barregen sense sentit, la claredat arriba de tant en tant i s'allunya massa ràpid com per poder-me impregnar d'ella i els dies segueixen un rere l'altre mentre intento agafar-los amb les mans i sacsejar-los per si ells tenen amagada la resposta que busco.

Voldria parar. Apagar-me una estona. Desconnectar i en el silenci poder recuperar la veu que un dia em va dir qui era jo.


No sé que fer. Seguir? Deixar-ho? Aprendre a continuar sense fer-me tant de mal seria potser la millor opció. Però, com? Ara fa massa temps que dono voltes al mateix, que els dies acaben amb una sensació pesada que se m'enganxa al cos com per pensar amb claredat... Ara el que realment necessito és pau. Una mica de pau a l'esperit.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Skins



Mi piel añora tantas cosas...

lunes, 14 de noviembre de 2011

So nice, Diana. So nice...


Debe hacer un año desde que entré en esta crisis de identidad que me acosa los días y aunque he dado algunas vueltas en esta rueda buscando la salida parece que no acabo de encontrarla. Se me agotan las fuerzas...

Me siento como un coche con demasiados años, que a días arranca y funciona, parece llevarte al lugar al que desear llegar pero a mitad de camino se estropea y te deja tirado. En esos momentos, debes llamar a la grua, retirarte al punto de inicio y volver a revisar todas las piezas del motor, a ver cual es la que esta vez está fallando.

Puede que sea simplemente el pánico del "no lo voy a conseguir" lo que bloquea mis circuitos, me hace perder fuelle y hace que prefiera retirarme a la cuneta antes que tomar una carretera que no conozco.

Perderme? Quizás es la cuestión que me aterra, pero a la vez intento evitar coger una salida que me haga arrepentirme de no haber seguido adelante.
Por eso hay días que me siento al volante, me pongo el cinturón, arranco el coche, miro a la carretera y... me quedo allí, inmóvil y asustada, creyendo que haciendo eso es como si ya hubiese emprendido el viaje. Hasta que, al caer la noche me doy cuenta de que sigo en el mismo sitio, parada, gastando gasolina y sin llegar a conocer las maravillas del paisaje que iba a encontrar durante el viaje.

Estoy cansada de dar tantas vueltas, de arrancar, de parar, de no acabar de funcionar, de creer que estoy llendo a algun lugar y en realidad no moverme...


martes, 8 de noviembre de 2011

Cuanto tiempo!

A ratos siento que estoy desconectada del resto. Y estos días en los que me siento más pesada que de costumbre, me encantaría sentirme algo más acompañada de los que conforman mi mundo.

Siempre me ha costado conectar con los demás. Quizás por miedo, quizás por desdén o por falta de costumbre. Se que la desconfianza ha intentado salvarme de la decepción, pero a estas alturas creo que me gustaría poderme sentir más segura cuando estoy rodeada de gente.
Suelo sentirme incómoda frente a los que no conozco e inconscientemente evito crear lazos demasiado fuertes con los que están a mi alrededor y a la vez, cuando creo encontrar a alguien con quién conecto suelo volcar un punto excesivo de mi energía en esa persona.

Supongo que será cuestión de ver que con cada persona hay como mínimo un punto en común y que es esta suma de puentes que nos conectan los que permiten que poco a poco la confianza se cree a base de compartir lo que nos une. Será cuestión de eso y de levantar más el teléfono.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Coger impulso

Como una mariposa que sueña con secar sus alas al sol, descanso en mi crisálide ambarina. Cierro los ojos y olvido al mundo que me rodea, dejando que los encuentros se proyecten como sombras difusas en la pared de mi habitación.

Un sutil silencio sin fuerzas me envuelve. Pero no hay emoción que perturbe la estática calma de la escogida ausencia y paladeo la sensación de que un cambio se gesta en el interior.

Pienso en tus palabras, en el momento previo al de alzar el vuelo. Allí me encuentro yo, en el vacío que inicia el tiempo, disfrutando, sin romper este momento.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Dia 2


Avui, després de molt de temps, no he sentit un "jo també t'estimo" abans de penjar el telèfon. Hi ha hagut un silenci i cap adéu més enllà que el que marca la cordialitat. I el cop de puny ha estat prou important, va ser tan important, que he decidit dir prou a les coses que no ho son.

No hi ha llàgrimes, ni ganes de gemegar i queixar-me. Replego veloçment les noses que m'han portat aquí i amb un pas diferent segueixo sense aturar-me a observar les pedres que temps enrrere m'havia parat a admirar. No vull mirar enrere, ni ara temo el que tinc davant. I ho sento, sento que hagi estat per aquest gest i no per tantes de les altres hores que has invertit en mi. Ara potser no puc, però sé que podré retornar-te l'esforç, igual que el que has fet per que jo pugui tenir ales.

Gràcies, de debò. No hi ha sarcasme, ni un to especial amb el que acompanyar el reconeixement per la teva ajuda. Gràcies per no deixar-me traspassar cap límit més. Gràcies per regalar-me unes ultimes paraules sàvies. Gràcies per confiar en qui sóc i no deixar-me ser ningú més que aquesta.

Gràcies, per que l'absència del teu t'estimo, m'ha explicat quant ho fas.