domingo, 4 de julio de 2010

little sea of wet dreams...

Me hundo en la bañera hasta que solo asoma mi nariz y los ojillos... inspiro... Me encanta la sensación de pesadez que oprime mi pecho. Ahora sé que es debido al aumento de presión externa que ejerce el agua sobre el tórax lo que ofrece resistencia a la expansión de mis pulmones. La fuerza del diafragma debe ser mayor para que el mismo aire pueda entrar. Un poco más.Y casi siento el intercambio gaseoso en los alvéolos. Aguanto la respiración hasta que no puedo más. Espiración, relajación e inmersión completa...

Y bajo el agua soy el propio agua y un poco más. Me mantengo en suspensión intraacuática hasta que la Vida me obliga a salir. Una bocanada de aire húmedo me devuelve al baño.


Después, posición fetal y el fresquito en las partes que no se han podido submergir conmigo. Fantaseo con la sensación de ser dentro de otra persona y a la vez una sola. Pero me conformo esta vez con el útero de porcelana que me sostiene, y pienso dulcemente en mi madre.

Calor, frío, calor... Respiro. Pies en la pared y cabeza bajo el agua. Ahí, me obligo a dejar bagar la mente y relajarme un poco más, hasta que olvido quién soy durante un largo momento. Me llena tanto esa sensación de vacío...

Un poco más. Hasta que un suave pensamiento pica a la puerta de mi mente y me recuerda al entrar que estoy haciendo ahí.


Ah si, sólo bañarme...

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