Pero no pudiste. Porque por mucho que te esforzaste, tu mano sólo puede dibujar Tu Cordero.
Gracias por comprender, y dibujarme la caja que contenía el Mío. Ahora sí, en su interior está el que buscaba! Y aunque sea poco pequeño, puedo alimentarlo con la hierba que hay en mi hogar. Tiene el tamaño perfecto, el color perfecto, y puedo cuidarlo!
Y comprendí: que nos esforzamos en que los demás creen fuera de nosotros lo que sentimos que nos falta. Que nos den lo que creemos que necesitamos. Pero aunque se esfuercen en darnos lo que les pedimos, nunca será "perfecto".
Porque lo que Realmente BUSCAMOS está en nuestro interior. Porque somos los únicos que sabemos EXACTAMENTE cómo es. Porque somos los únicos que podemos ALIMENTARLO.
Gracias, principito... me hiciste llorar de alegría. Gracias a ti, por los esfuerzos en dibujar.
Y ahora, quieres ver mi cordero?

Lo sé. Es perfecto, es PRECIOSO!
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